Por: Comité de Sostenibilidad
En el mar, y en cualquier entorno operativo, la seguridad no es solo un asunto externo. También es una responsabilidad interior. Un incidente no empieza cuando ocurre, empieza antes: en el cansancio acumulado, en la presión sostenida, en una mente saturada o en emociones sin espacio para gestionarse.
Cuando una persona está fatigada o desconectada, el margen de error aumenta. Cuando está presente, concentrada y consciente, la operación se fortalece. Una mente clara y un cuerpo preparado responden mejor ante cualquier eventualidad.
Los accidentes no siempre se pueden evitar, pero sí se pueden prevenir. Por eso decimos que la calma interior sostiene la seguridad exterior.
El bienestar influencia decisiones críticas
Hoy existe amplia evidencia que demuestra cómo el estrés crónico y la fatiga afectan la toma de decisiones en entornos de alta responsabilidad. Disminuyen la atención, alteran el juicio, dificultan la comunicación y aumentan la probabilidad de errores humanos.
En contraste, vemos también a las personas enfocadas, colaborativas y resilientes cuando el bienestar es una prioridad real.
Las organizaciones que integran el bienestar de forma estructural no solo cuidan a su gente. También fortalecen su desempeño, reducen incidentes y construyen entornos de trabajo más confiables y sostenibles en el tiempo.
El cuidado como sistema, no como evento
Hablar de bienestar implica entender que el cuerpo, la mente y las emociones funcionan como un solo sistema. No se pueden fragmentar.
Por eso, nuestras acciones no se limitan a una sola dimensión. Promovemos espacios donde el cuerpo se cuida, donde la mente se entrena y donde las emociones encuentran canales de expresión. Desde jornadas de salud y acompañamiento profesional, hasta talleres que invitan a respirar, reconocer emociones y desarrollar inteligencia emocional.
Incluso el aprendizaje continuo forma parte de este enfoque. Fortalecer habilidades como el idioma, participar en espacios de actualización del sector o abrir oportunidades de formación también impacta el bienestar. Reduce la ansiedad, aumenta la confianza y el autoestima de las personas.
Pequeñas prácticas que transforman la jornada
No creemos en soluciones grandilocuentes. Creemos en prácticas sostenidas.
Una pausa activa a tiempo.
Un simulacro que nos prepara antes de la emergencia.
Una brigada capacitada que genera confianza.
Un espacio para hablar de emociones sin juicio.
Una actividad colectiva que recuerda que nos saca de la rutina.
Estas acciones, repetidas y coherentes, van moldeando una cultura donde cuidarse no es un acto individual aislado, sino una responsabilidad compartida.
Cuidar el entorno también es cuidarnos
El bienestar no termina en la puerta de la oficina ni en el muelle. Se extiende al territorio que habitamos y del que dependemos. Por eso, las jornadas de limpieza de playas y muelles, así como la participación en iniciativas socioambientales, no son acciones aisladas, sino prácticas de cuidado colectivo.
Son espacios que fortalecen la conexión, la conciencia y el sentido de pertenencia. Nos recuerdan que el entorno y las comunidades no son elementos externos a la empresa, sino parte viva de lo que somos.
Cuidar el territorio y a las comunidades con las que convivimos es también una forma de autocuidado. Porque, al final, la gota no existe separada del océano: es el océano mismo.
El bienestar como cultura
Celebrar, encontrarnos, conmemorar fechas importantes, compartir con las familias y abrir espacios para conectar, hablar y reconocernos hace parte de esta visión. Porque una cultura organizacional saludable no se construye solo en los momentos críticos, sino sobre todo en los cotidianos.
Para nosotros, el bienestar no es un beneficio adicional ni una actividad ocasional. Es una forma de operar. Una decisión diaria que atraviesa la seguridad, la prevención, la formación y la manera en que nos relacionamos como equipo.
Al final, una operación segura no depende únicamente de procedimientos bien escritos.
Depende de personas que puedan ejecutarlos con atención, criterio y cuidado.
Calma interior. Seguridad exterior. Eso es Mar Adentro, nuestro programa de Sostenibilidad Social, Ambiental y Empresarial.

